Pollo encebollado con vino blanco: irresistible y sabroso

El pollo encebollado con vino blanco es una receta irresistiblemente sabrosa que combina el delicioso sabor del pollo con el suave y aromático vino blanco. Es una preparación tradicional que destaca por su sencillez y su resultado final lleno de sabor. En este artículo, te mostraremos los pasos para preparar este exquisito plato y te daremos algunos consejos para que te quede perfecto. ¡Prepárate para disfrutar de una explosión de sabores con este pollo encebollado con vino blanco!

Índice
  1. Paso 1: Dorando los muslos de pollo
  2. Paso 2: Preparando la cebolla en tiras pequeñas
  3. Paso 3: Dora la cebolla en una sartén con aceite y sal
  4. Paso 4: Retira una parte de la cebolla y pasa por la batidora
  5. Paso 5: Vuelve a añadir la cebolla batida a la sartén
  6. Paso 6: Agrega agua y vino blanco
  7. Paso 7: Añade el pollo y cocina hasta que el caldo espese
  8. Conclusión

Paso 1: Dorando los muslos de pollo

El primer paso para preparar el pollo encebollado con vino blanco es dorar los muslos de pollo. Para ello, es importante elegir muslos de pollo de buena calidad, preferiblemente con piel para que queden más jugosos.

En una sartén grande, calienta un poco de aceite de oliva a fuego medio-alto. Asegúrate de que el aceite cubra uniformemente el fondo de la sartén. Cuando el aceite esté caliente, coloca los muslos de pollo en la sartén con la piel hacia abajo. Cocina los muslos de pollo durante unos minutos, hasta que estén dorados y crujientes por ese lado. Luego, voltealos y cocina por el otro lado hasta que también estén dorados.

Una vez que los muslos de pollo estén bien dorados por ambos lados, retíralos de la sartén y déjalos reposar en un plato forrado con papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. Reserva los muslos de pollo mientras preparas el resto de la receta.

Paso 2: Preparando la cebolla en tiras pequeñas

El siguiente paso para preparar el pollo encebollado con vino blanco es cortar la cebolla en tiras pequeñas. Para ello, necesitarás una cebolla grande y bien madura.

Comienza pelando la cebolla y cortándola por la mitad. Luego, coloca cada mitad con la parte plana hacia abajo y córtala en rodajas finas. Con las rodajas de cebolla, corta tiras finas para obtener la cebolla en tiras pequeñas y uniformes.

Recuerda que la cebolla es un ingrediente clave en esta receta, ya que le aporta un sabor y aroma incomparables al plato final. Por eso, es importante cortarla en tiras delgadas para que se cocine de manera uniforme y se impregne bien de todos los sabores.

Paso 3: Dora la cebolla en una sartén con aceite y sal

Una vez que hayas preparado la cebolla en tiras pequeñas, es hora de dorarla en una sartén con aceite y sal. Para ello, necesitarás una sartén de buen tamaño y una cantidad generosa de aceite de oliva.

Calienta el aceite de oliva en la sartén a fuego medio-bajo. Asegúrate de que el aceite cubra todo el fondo de la sartén. Luego, añade las tiras de cebolla a la sartén y espolvorea un poco de sal por encima. La sal ayudará a que la cebolla libere su jugo y se caramelice lentamente.

Cocina la cebolla a fuego medio-bajo, removiendo de vez en cuando para asegurarte de que se cocine de manera uniforme y no se queme. Verás cómo poco a poco la cebolla se va volviendo dorada y adquiere un sabor delicioso y dulce.

Recuerda tener paciencia y cocinar la cebolla a fuego lento para que se caramelice de forma adecuada. Esto le dará un sabor único al pollo encebollado con vino blanco.

Paso 4: Retira una parte de la cebolla y pasa por la batidora

Una vez que la cebolla esté dorada y caramelizada, retira una parte de ella de la sartén y colócala en un recipiente aparte.

Toma una batidora de mano y pasa la cebolla por la batidora hasta obtener una especie de salsa espesa y suave. Esta cebolla batida le dará una textura y sabor sorprendentes al pollo encebollado con vino blanco.

Asegúrate de batir bien la cebolla hasta obtener una consistencia homogénea y libre de grumos. Esto ayudará a que se mezcle con el pollo de manera uniforme y se impregne de todos los sabores.

Paso 5: Vuelve a añadir la cebolla batida a la sartén

Una vez que hayas batido la cebolla y obtenido una especie de salsa espesa, vuelve a añadirla a la sartén donde tenías la cebolla dorada. Mezcla bien la cebolla batida con la cebolla dorada y asegúrate de que se integre completamente.

Este paso es fundamental para lograr que el pollo encebollado con vino blanco tenga una textura suave y una combinación perfecta de sabores. La cebolla batida se mezclará con la cebolla dorada y formará una especie de salsa que se adhiere perfectamente al pollo.

Paso 6: Agrega agua y vino blanco

Una vez que hayas mezclado la cebolla batida con la cebolla dorada, es hora de agregar agua y vino blanco a la sartén. Estos dos ingredientes ayudarán a formar el caldo en el que se cocinará el pollo y le darán un sabor y aroma deliciosos.

Agrega una buena cantidad de agua a la sartén, lo suficiente como para cubrir ligeramente la cebolla y el pollo. Luego, añade también una generosa cantidad de vino blanco. La proporción de agua y vino blanco dependerá de tus preferencias personales, pero generalmente se utiliza una cantidad de vino mayor que la de agua para resaltar su sabor.

Una vez que hayas agregado el agua y el vino blanco, mezcla bien todos los ingredientes en la sartén. Asegúrate de que la cebolla y el pollo estén cubiertos por el caldo y el vino.

Paso 7: Añade el pollo y cocina hasta que el caldo espese

El último paso para preparar el pollo encebollado con vino blanco es añadir los muslos de pollo a la sartén y cocinar hasta que el caldo espese.

Coloca los muslos de pollo en la sartén, junto con la cebolla y el caldo. Asegúrate de que los muslos estén bien sumergidos en el caldo para que se cocinen de manera uniforme.

Cocina el pollo a fuego medio-bajo, removiendo de vez en cuando, hasta que el caldo se reduzca y espese ligeramente. Esto puede llevar unos 30-40 minutos, dependiendo del fuego y del grosor de los muslos de pollo.

Durante este tiempo, la cebolla y el vino blanco se mezclarán con los jugos del pollo, creando una salsa deliciosa y llena de sabor. A medida que el caldo se reduce, obtendrás una salsa más espesa y concentrada que impregnará el pollo con todo su sabor.

Cuando el caldo se haya espesado y los muslos de pollo estén bien cocidos, significa que el pollo encebollado con vino blanco está listo para ser servido.

Conclusión

El pollo encebollado con vino blanco es una receta clásica que combina a la perfección los sabores del pollo y la cebolla con el toque aromático del vino blanco. Siguiendo los pasos descritos en este artículo, podrás preparar un plato delicioso y sabroso que sin duda será el centro de atención en cualquier comida. La combinación de la cebolla dorada, la cebolla batida, el agua y el vino blanco crea una salsa única que impregna el pollo de sabor y lo convierte en una verdadera delicia. Así que no dudes en probar esta receta y sorprender a tus seres queridos con un pollo encebollado con vino blanco irresistible. ¡Buen provecho!

Marta Ruíz

Marta Ruíz

Cada artículo es una oportunidad para dejar una impresión duradera.

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